Adad
o Hadad. Dios del aire, de la tempestad y de la lluvia entre los asirio-babilonios y los sirios, de naturaleza muy semejante al dios solar, pero no idéntica. Su nombre es tomado por la onomástica de muchos reyes asirios. A su culto se asociaba el de la diosa Atargatis, con la que compartía el dominio del universo. Los romanos identificaron su culto con el de Helios, en Heliópolis (Baalbek). Ver, Mabug, Teshup.

