Jehú
(siglo IX a.C.). Rey (841-814) de Israel, coetáneo de los reyes Joram, Ocozías y Joás, y de la reina Atalía. Fue hijo de un tal Josafat y llegó a ser jefe de tropa de los reyes Acab de Israel y Joram de Judá. Se proclamó rey aprovechando que Joram de Israel había sido herido en su lucha contra los arameos de Damasco, asesinándole luego en Jizreel, lugar en donde se recuperaba de sus heridas. Asimismo, Jehú mató al rey de Judá, Ocozías, y a Jezabel, la esposa de Acab, a fin de afianzarse en el trono. Tras eliminar a la dinastía de Omrí, procedió a la reforma religiosa, destruyendo el templo, santuarios y sacerdotes de Baal, convirtiéndose así en el paladín del yahvismo (había sido ungido rey de Israel por uno de los discípulos del profeta Elíseo). Estas matanzas motivaron la ruptura de relaciones con las ciudades fenicias y con Jerusalén, emparentadas con los reyes asesinados. A fin de vencer a Damasco, Jehú no dudó en pagar tributo a los asirios, entregándoles metales, objetos preciosos y armas, según indica el Obelisco negro de Salmanasar III, hoy en el British Museum, en uno de cuyos relieves se halla figurado, rindiendo sumisión a tal rey. A pesar de ello, no obtuvo ningún éxito contra Damasco, potencia que tras retirarse los asirios, se apoderó de algunos territorios israelitas, debiendo Jehú abandonar la Transjordania. Fue sucedido por su hijo Joacaz. Ver, Cronología de Israel.

