Sulpicio Rufo

Publio (Publius Sulpicius Rufus) (siglo I a.C.). Estudió derecho junto con otros jóvenes distinguidos con Lucio Craso y acusó sin éxito a Norbano de traición en el 95. Sulpicio fue cuestor en el 93 y sirvió como legado de Pompeyo Estrabón en el 89 durante las guerras sociales. Como tribuno en el 88 decidió seguir con el programa de concesión del derecho de voto a los itálicos, defendido pero no ejecutado por Livio Druso. Sulpicio se encontró con la oposición de los nobles y se volvió hacia Mario y el partido popular en busca de apoyo. Propuso cuatro reformas fundamentales, materializadas en otros tantos proyectos de ley: regreso de los exiliados; expulsión del Senado de aquellos de sus miembros cuyas deudas superaran los 2.000 sextercios; distribución de los nuevos ciudadanos (los itálicos, tras el final de la guerra social) en las 35 tribus y no en unas pocas como se pretendía y traspaso a Mario de la dirección de la guerra contra Mitrídates VI. Dichas propuestas salieron adelante gracias al violento apoyo popular, pero ocasionaron una violenta reacción de la nobllitas que desencadenaría la marcha de Sila sobre Roma. El golpe de Estado de Sila en el 88 permitió a los cónsules anular la legislación de Sulpicio bajo el pretexto de que había sido impuesta por la fuerza y elaborar una lista de los principales enemigos públicos entre los que figuró Sulpicio. Éste huyó de Roma, pero fue capturado en Laurentum y ejecutado (88). Sila derogó su ley.
 
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