Tofet de Salammbô
Nombre de una necrópolis de Cartago utilizada desde mediados del siglo VIII hasta el siglo II a.C., donde las urnas cinerarias se cubrían con un cipo o una estela. Además de constituir un espléndido depósito arqueológico en el que estudiar la evolución de la cerámica, el ajuar funerario y las estelas cartaginesas, el tofet ilustra uno de los aspectos más polémicos de la civilización púnica: los sacrificios humanos. En efecto, la mayoría de las urnas allí encontradas encerraban los restos de niños recién nacidos y de entre 2 y 4 años, sacrificados en la ceremonia del "molkomor" o "mol'k", en el cual estos infantes eran arrojados a la hoguera en homenaje a Baal Hammón y a la diosa Tanit, pero que también ha sido interpretado como una simple ofrenda primaveral a la fecundidad y en el que los niños no siempre se sacrificaban vivos. En todo caso, esta cuestión no se ha aclarado aún y seguirá suscitando encendidos debates. Ver, Molk, Tofet.

