Asociaciones
En el mundo griego las asociaciones tenían en principio funciones religiosas, aunque en ellas había generalmente también un elemento social y clubes de tipo político existían en la Atenas del siglo V. Actores y músicos que intervenían en los festivales dionisíacos tenían sus propias asociaciones, al igual que los mercaderes y otros que desempeñaban el mismo oficio, Comercio i industria. En Roma también todas las asociaciones tenían una base religiosa y los collegia no eran una excepción. Existían en primer lugar y sobre todo los cuatro colegios a los que pertenecían los sacerdotes. Otros collegia tuvieron fines más seculares, pero cada uno de ellos tenía una divinidad patrona y las reuniones seguían un modelo ritual. Los comerciantes y artesanos con frecuencia formaban sus propias asociaciones, en primer lugar por razones sociales más que económicas y para garantizar un funeral decente a sus muertos. También había collegia de soldados veteranos y de jóvenes (iuvenes) que practicaban deportes juntos. Según la tradición, las primeras asociaciones fueron fundadas por Numa Pompilio y su centro de operaciones estaba en el Aventino. Parece haber existido total libertad de asociación hasta el siglo I a.C., cuando algunas asociaciones aparecieron implicadas en actividades políticas y tuvieron que suprimirse. Una lex Juliade Augusto exigía que cada asociación tuviese una sanción senatorial o imperial que no se denegaba sin motivos.

