Lico

La leyenda cita a un Lico hijo de Ares, rey de Libia, que tenía por costumbre sacrificar a los extranjeros dedicando el sacrificio a su padre. Diomedes, al volver de Troya, fue arrojado a la costa por un naufragio. Lico lo hizo prisionero, y se disponía a inmolarlo cuando su hija Calírroe se apiadó de él y lo liberó. Pero Diomedes no correspondió al amor de la joven y huyó. Ella, al verse abandonada, se ahorcó.
 
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