Mamerco
Otra leyenda sobre Mamerco es transmitida por Plutarco, y se inspira evidentemente en el mito de Meleagro. Marte, tomando la figura de pastor, había dejado encinta a Silvia, esposa de Septimio Marcelo, y le había dado una lanza de la que dependía el destino del hijo que iba a nacer. Cuando este hijo vino al mundo, recibió el nombre de Mamers Mamerco. Mamerco se enamoró de la hija de cierto Tuscino, que luego fue muerto por su padre "humano" Septimio. Habiendo Mamers Mamerco abatido en una cacería un monstruoso jabalí enviado por Ceres, dio a su amada las jetas y la cabeza del animal. Pero los dos hermanos de su madre, Escímbrates y Mutias, indignados, le quitaron estos trofeos, por lo cual Mamerco dio muerte a sus tíos. Para castigarlo, Silvia quemó la lanza, y Mamerco murió.

