Mamurio
Habiendo enviado el cielo al rey Numa un escudo sagrado, como prenda de victoria para la ciudad de Roma, este rey, para impedir toda tentativa de robo, concibió la idea de mandar fabricar otros once escudos semejantes, que confió a los salios. El obrero encargado de este trabajo fue un osco llamado Mamurio, el cual, en pago, pidió sólo que lo mencionasen en el canto que entonaban los salios en la procesión solemne de los escudos (las "ancilas"). Numa se lo concedió. Existía en Roma una fiesta, durante la cual era golpeado con varitas blancas un anciano, que, en tal circunstancia, recibía el nombre de Mamurio y era expulsado de la ciudad: eran las Mamuralia, celebradas el 14 de marzo.

