Lestrigones
Al cabo de seis días de haber sido rechazado por Eolo, el dios de los Vientos, Ulises abordó en el país de los lestrigones. Este pueblo estaba formado por gigantes antropófagos que devoraban a los extranjeros. Habitaban la ciudad de Telépilos, a una distancia de ocho días y ocho noches de navegación desde la isla de Eolo, y pasaba por haber sido fundada por un tal Lamo. Al llegar, Ulises entró en un puerto espacioso y seguro en el cual ancló su flota. Bajó a tierra y envió a dos de sus compañeros en misión de reconocimiento. Pronto los dos marinos encontraron, en la puerta de la ciudad, a una joven que sacaba agua, y le preguntaron por el rey del país. La muchacha los llevó a su casa y llamó a su padre Antífates. Éste acudió desde la plaza donde se hallaba, y mató inmediatamente a uno de los marinos. Después llamó a sus compatriotas. Éstos se precipitaron hacia el puerto y comenzaron a arrojar rocas enormes contra las naves, las cuales quedaron aplastadas en su totalidad, excepto la que conducía a Ulises, que logró escapar. A veces se identifica el país de los lestrigones con la región de Formias, al sur de lacio, en el límite de Campania. Tras varias vacilaciones entre los autores de la antigüedad, los lestrigones fueron situados en Sicilia.

