Marón

En la Odisea, Marón, hijo de Evantes, es un sacerdote de Apolo en la ciudad tracia de Ísmaro. Habiéndolo protegido Ulises, así como a su familia, del saqueo, Marón le regaló un vino dulce muy fuerte y precioso. Con este vino Ulises logró embriagar al cíclope Polifemo y, finalmente, escapar. Marón, hijo de Evantes, era, por éste, nieto de Dioniso. Eurípides lo hace directamente hijo del dios y compañero de Sileno. En Nonno, la asimilación al ciclo dionisíaco es aún más completa: es hijo de Sileno y compañero de Dioniso en la expedición contra la India. En el poema aparece como un anciano de miembros vacilantes, que sólo encuentra fuerza para beber y cantar alabanzas a Dioniso y canciones báquicas. En Roma, Marón, prototipo del borracho perfecto, estaba representado en una fuente, en el pórtico de Pompeyo.
 
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