Cesto

Corresponde al signo jeroglífico "nebet". El cesto tejido con mimbre que refleja este jeroglífico egipcio recibía el nombre de nebet, y representaba en la escritura al grupo fonético neb. Ello hacía que este signo se usara en dos palabras homófonas de significado totalmente distinto: neb, "todo", y neb, "señor" o "amo". Por lo tanto, las representaciones del cesto apuntan, generalmente, a una de estas dos connotaciones. Un buen ejemplo del doble significado inherente en neb lo tenemos en un detalle del dintel esculpido de Sesostris III, perteneciente a la Dinastía XII, que muestra al dios Amón portando un cesto con los signos uas y anj. En el mismo, el signo neb debe interpretarse como "todo", en el sentido de que el dios presenta al rey "toda vida y poder". Corroborando este simbolismo, la inscripción que se halla debajo y a la derecha del cesto dice, "Él (Amón) da vida a Sesostris". Otro cesto neb se encuentra sobre el dios, formando parte de la inscripci¢n "Amón, Señor (neb) de los Tronos de las Dos Tierras", y aún hay otro más tras la divinidad, en la inscripción "Toda (neb) estabilidad y poder". Así pues, en este ejemplo el signo neb aparece con ambos significados en el texto escrito, y con el sentido de "todo" en la representación figurada. Este último sentido es más frecuente en arte, y se encuentra en muchas escenas donde un objeto o cualidad se ofrece "todo" a los dioses o, con la misma hipérbole, lo dan los dioses al rey. Es, pues, con este significado que el signo se utilizaba en contextos decorativos, como la caja de madera labrada y marfil de Tutanjamón (U. 2), y también en contextos arquitectónicos o como amuleto. Desde los primeros tiempos, este signo fue utilizado también con la connotaci¢n de "señor" -o en los casos femeninos "señora" o "dueña"- como una especie de soporte para la imagen de un dios, a fin de mostrar su naturaleza divina. En la escritura, tanto el buitre, como la serpiente uraeus aparecen colocados sobre estos cestos, y en muchas representaciones realzaban su identidad como las divinidades que tutelaban el Alto y el Bajo Egipto. Las dos diosas aparecen siempre así en el título real nebty o "Dos Señoras", que se utilizaba como nombre de trono real, y en muchas escenas emblemáticas. En pinturas que ilustran la novena "hora" del Libro de lo que hay en el Mundo Subterráneo, halladas en tumbas reales del Imperio Nuevo, se puede observar la imagen de tres dioses recostados sobre cestos neb. Estas divinidades fueron reverenciadas como los proveedores de ofrendas abundantes y su representación sobre el cesto probablemente simbolizaba su importancia especial. En tiempos tardíos, el signo heb -un jeroglífico similar que representaba un cuenco de piedra- se utilizó a menudo de forma indistinta con el cesto neb en muchas representaciones, e incluso en algunos frisos y otros contextos ambos jeroglíficos se colocaban alternativamente. Hay aún otro jeroglífico parecido, el ek, que representa un cesto de mimbre con una pequeña asa. Este signo no debe confundirse con los anteriores, ya que no tiene sus implicaciones simbólicas ni lingüísticas. Ver, Recipientes.
 
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