Numitor
Hijo primogénito del rey de Alba Longa, Procas. Es el décimo-sexto rey de la dinastía de los Enéadas. A la muerte de su padre, su hermano menor Amulio se adueñó del poder y expulsó a Numitor. Luego, para asegurarse de que nadie vengaría su delito, asesinó al hijo de éste y consagró a su hija, Rea Silvia, al servicio de Vesta, lo cual la obligaba a mantenerse célibe el tiempo necesario para que no pudiese tener descendencia. Pero Marte se enamoró de Rea, y ésta dio a luz a dos gemelos, Rómulo y Remo, quienes, por orden de Amulio, fueron abandonados en las márgenes del Tíber. Sin embargo, no murieron; una crecida del río depositó la canasta que los contenía, al pie del Germal (la cima noroeste del Palatino). Los niños fueron recogidos por el pastor Fáustulo y criados en el Palatino. Cuando fueron mayores, llevaron vida de pastor, e incluso, cuando se presentaba oportunidad, se entregaban al bandidaje. Un día, en el curso de una riña con los pastores de Numitor, que apacentaban sus rebaños en el Aventino, Remo fue hecho prisionero y conducido a Alba. Llevado ante el rey, mostró tal arrogancia que éste se sintió intrigado. Pero Remo, que ignoraba su verdadero origen, no pudo satisfacer su curiosidad. Entretanto, Rómulo, puesto al corriente por Fáustulo del secreto de su nacimiento, marchó en socorro de su hermano a la cabeza de un grupo de campesinos. Dio muerte a su tío-abuelo, se apoderó del palacio y restableció en el trono a su abuelo Numitor. Otra versión atribuye un papel más importante a Numitor en la salvación y educación de los gemelos. Numitor habría estado al corriente de la preñez de su hija Rea y se habría preocupado por encontrar dos niños, que puso en lugar de los de Rea, mientras enviaba a los verdaderos al pastor Fáustulo, en el Palatino. Fueron amamantados por la mujer de Fáustulo, llamada Larentia, mujer que en otro tiempo había explotado sus encantos, lo cual le había valido el sobrenombre de loba (se llamaba lobas a las mujeres de escasa virtud). Ya criados, los niños fueron enviados a Gabio para ser instruidos en las letras griegas. De regreso al Palatino, junto al que creían que era su padre, Numitor se las compuso para provocar una querella entre ellos y sus pastores, y luego fue a quejarse a Amulio de la insolencia de estos jóvenes que, con los campesinos de las cercanías, asolaban sus rebaños. Amulio, sin sospechar nada, los convocó a todos en Alba a fin de enjuiciar el pleito, y Numitor, ayudado por esta gente, derribó con facilidad a su hermano y recuperó su trono. Luego dio a sus nietos un territorio donde fundar una ciudad, precisamente aquel donde habían sido criados por Fáustulo. Existen algunas variantes de la leyenda de Amulio y Numitor. Por ejemplo, que ambos habrían sido hijos del héroe Aventino, o bien sus nietos (Procas era hijo de éste); que la herencia de su padre habría sido repartida, quedándose uno (Amulio) con el poder, y el otro (Numitor), con los tesoros. O, finalmente, que Procas les habría aconsejado que reinasen como los cónsules romanos, formando una entidad colegial de dos reyes iguales. Pero Amulio acabó apoderándose solo del poder. Ver, Reyes de Alba Longa.

