Santiago el Menor

(siglo I). Hijo de Cleofás (Alfeo) y de María de Cleofás. Hermano de Judas Tadeo, discípulo de Jesús y apóstol conocido como el Menor o el Justo. Con frecuencia se le ha identificado, aunque no sin dudas, con el Santiago del que se dice era hermano de Jesús. No obstante, tampoco está muy claro qué significado tiene el término "hermano" en este caso. Una hipótesis, más ingeniosa que fundada, sugiere que tanto él como sus hermanos José, Judas y Simón y otras hermanas serían hijos de un matrimonio anterior de José. Según otras versiones, su madre sería una tal María, una hija que habría tenido Ana (la madre de la Virgen) de un segundo matrimonio, en cuyo caso, todos ellos serían primos de Jesús. Fuera o no pariente de Jesús, lo cierto es que Santiago el Menor llegó a ser uno de los más respetados miembros de la comunidad cristiana de Jerusalén. Durante la disputa sobre si era o no necesario que los cristianos se circuncidaran y, especialmente, durante la crucial reunión con Pablo que tuvo lugar en Jerusalén en el 48, Santiago fue uno de los más conspicuos representantes de la opción más restrictiva defendida por el partido antipaulino, aunque su orientación era más bien moderada y acomodaticia, insistiendo tan sólo en que se respetaran ciertas normas dietéticas y de comportamiento sexual. La Epístola de Santiago, que debió de ser escrita durante este período, bien puede formar parte de su correspondencia: se trata de una defensa atemperada de la postura a favor de contemplar el cristianismo como una rama del judaísmo y de limitarlo a sus orígenes judíos. Cuando Pablo volvió a Jerusalén diez años después, Santiago consiguió que el apóstol de los gentiles (que al fin y al cabo era judío) realizara en público una serie de rituales judíos y reconociera su vinculación al judaísmo. Con todo, no consiguió evitar que los puristas provocaran una serie de tumultos contra Pablo, hasta el punto de que éste tuvo que ser rescatado por las autoridades romanas (Ver, Pablo). Unos años más tarde, el propio Santiago, al negarse a abjurar de Jesús, fue apedreado y apaleado hasta la muerte por orden del sumo sacerdote Ananías. Su fiesta, junto con la de san Felipe apóstol, se celebra el 3 de Mayo.
 
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