Polífates
El rey Polífates desempeña cierto papel en la leyenda de Melampo. En una ocasión en que éste era su huésped, los criados del rey, durante un sacrificio, mataron una serpiente junto al altar. Polífates ordenó a Melampo, que era todavía joven, que enterrase al animal. Melampo obedeció, pero la serpiente era una hembra y tenía crías, que aquél cuidó. Cuando hubieron crecido, agradecidas a su bienhechor, le "purificaron" con la lengua los oídos, y le comunicaron así el don de la profecía. Ver, Melampo.

