Polifemo
Cíclope que desempeña un papel en la Odisea. Es hijo de Posidón y de la ninfa Toasa, hija, ésta, de Forcis. La narración homérica lo presenta como un horrible gigante, el más salvaje de todos los Cíclopes. Es pastor, vive del producto de su rebaño de ovejas y mora en una caverna. Aunque conoce la utilidad del fuego, devora la carne cruda. Sabe lo que es el vino, pero lo bebe raramente y no se preocupa de los efectos de la embriaguez. No es del todo insociable, ya que en su dolor llama en su socorro a los demás Cíclopes, pero es incapaz de hacerles comprender sus cuitas. Ya es sabido cómo Ulises, capturado por él junto con varios de sus compañeros, en número de doce, fue encerrado en la caverna del Cíclope. Éste empezó por devorar a algunos, y prometió a Ulises que se lo comería en último lugar, en agradecimiento por haberle dado un vino delicioso que el héroe había traído consigo. Durante la noche, mientras el Cíclope estaba profundamente dormido bajo los efectos del vino, Ulises y sus compañeros afilaron una enorme estaca y, después de endurecerla al fuego, la clavaron en el único ojo del gigante. Por la mañana, al salir el rebaño a pacer, los griegos, agarrados al vientre de los carneros, franquearon el umbral de la caverna, donde el Cíclope, ciego, comprobaba con las manos lo que salía. Ya en libertad, y cuando la nave se hubo hecho a la mar, Ulises, a gritos se dio a conocer a Polifemo, burlándose de él. Se daba el caso de que un oráculo había vaticinado en otro tiempo al Cíclope que sería cegado por el héroe. El monstruo, furioso por haber sido engañado, arrojó contra el barco enormes peñascos, pero sin alcanzarlo. De aquí proviene la cólera de Posidón, padre de Polifemo, contra Ulises. Con posterioridad a los poemas homéricos, Polifemo se convierte, de un modo harto singular, en el protagonista de una aventura amorosa con la nereida Galatea. Un idilio de Teócrito nos ha conservado el más célebre cuadro del Cíclope galante, enamorado de una hembra coqueta que lo encuentra demasiado palurdo. Ovidio trata el mismo tema (Ver, Acis). Existe una tradición según la cual Galatea se enamora del Cíclope y le da hijos (Ver, Galalea).

