Poliido
Poliido es un célebre adivino corintio de la raza de Melampo, con el cual se vincula del modo siguiente: Melampo tuvo, entre otros hijos, uno llamado Mantio. De este Mantio nació Clito, quien, a su vez, tuvo un hijo, Cérano, padre de Poliido. Éste casó con una nieta de Augias, la hija de Fileo, Euridamía, de la cual tuvo dos hijos, Euquenor y Clito, que participaron en la expedición de los Epígonos y, posteriormente, acompañaron a Agamenón en su expedición contra Troya. Poliido había vaticinado a Euquenor que podía elegir entre dos destinos: morir de enfermedad en su casa, o caer en el campo de batalla troyano. Euquenor escogió el segundo y sucumbió a manos de Paris. Una tradición local de Mégara contaba que había ido a esta ciudad, donde Alcátoo lo purificó de la muerte de su hijo Calípolis (Ver, Alcátoo), erigiendo él un templo a Dioniso. En esta versión, Poliido pasa por ser hijo de Cérano y descendiente de Melampo, pero su abuelo es Abante. Parece que Poliido dio a Belerofonte el consejo de ir a la fuente de Pirene y apoderarse de Pegaso. Asimismo, advirtió a Ífito, hijo de Éurito, que debía trasladarse a Tirinto, junto a Heracles. Libró de la locura al rey de Misia, Teutrante. Pero la más célebre de las leyendas en que interviene es la resurrección de Glauco, hijo de Minos.

