Procris

Procris es una de las hijas del rey de Atenas, Erecteo, aunque una variante de la tradición la presente como una hija de Cécrope. Su leyenda es muy compleja, y presenta una superposición de elementos. Procris está casada con Céfalo, hijo de Deyón. Pero engañó a su marido con Pteleón, que había comprado sus favores regalándole una corona de oro. Céfalo descubrió su infidelidad y Procris huyó a la corte de Minos. Éste se enamoró de ella e intentó seducirla. Pero Minos se hallaba bajo los efectos de una maldición de su esposa Pasífae. Cuando se unía con otra mujer, salían de su cuerpo serpientes y escorpiones, que mataban a la amante. Para librarlo de este encantamiento, Procris le dio una hierba, que había recibido de Circe. Luego, como precio por sus favores, exigió dos regalos: el perro que nunca dejaba escapar la pieza que perseguía, y la jabalina que jamás erraba el blanco. Más tarde Procris, temiendo los celos de Pasífae, regresó a Atenas, donde se reconcilió con Céfalo. Sin embargo, los amores con su marido no iban a durar mucho. Céfalo trató nuevamente de ponerla a prueba con regalos, pero Procris no sucumbió. En cambio, fue ella, al cabo de poco tiempo, la que sintió celos, y esto fue causa de su muerte. Ver, Céfalo.
 
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