Remo
En la leyenda de la fundación de Roma, Remo es el hermano gemelo de Rómulo. Según una explicación aislada y evidentemente tardía, se había dado este nombre al niño porque era "lento" en todo, lo cual explicaría que fuese suplantado por Rómulo. En la leyenda, Remo aparece como la réplica desdichada de su hermano. Pero mientras las leyendas griegas en que intervienen gemelos que se disputan el poder, generalmente remontan la hostilidad de los hermanos a su más tierna infancia, la de Rómulo y Remo, por el contrario, los presenta al principio unidos por un fraternal afecto. Sobre sus primeros años, ver, Rómulo. Remo no empieza a desempeñar un papel destacado hasta que, ya llegados a la edad viril los dos hermanos, se produce la querella que los enfrenta con los pastores de Numitor. Remo fue hecho prisionero y llevado ante el rey de Alba. Para libertarlo, Rómulo, aconsejado por Fáustulo, organiza una expedición contra la ciudad. Sigue luego el episodio del reconocimiento de los gemelos por Numitor y la muerte de Amulio. Rómulo y Remo confían el trono de Alba a su abuelo Numitor, que es el legítimo heredero. Luego parten los dos a fundar una ciudad. Están de acuerdo en principio. Desean establecerla en el lugar en que han sido salvados. o sea, en el emplazamiento de la futura Roma. Pero en su ánimo no han determinado aún el sitio exacto, y, para conocerlo, resuelven, por consejo de Numitor, consultar los presagios. A tal efecto, Rómulo se instala en el Palatino, y Remo, en el Aventino. La ciudad será levantada allí donde los presagios sean favorables. Remo vio seis buitres, y Rómulo doce. Habiéndose pues, pronunciado el cielo en favor del Palatino, y, por tanto, de Rómulo, éste se pone a trazar el límite de su ciudad. Este primer recinto es un foso abierto por un arado tirado por dos bueyes. Remo, decepcionado por no haberse visto favorecido por el cielo, se burla de este recinto, que puede franquearse tan fácilmente, y, de un salto, penetra en el perímetro que su hermano acaba de consagrar. Éste, irritado por el sacrilegio, saca la espada y mata a Remo. En la forma más antigua de la leyenda parece que este asesinato ha tenido como único móvil el sacrilegio de Remo. Rómulo fue presa de gran desesperación por el crimen que había cometido, hasta el punto de que, según se afirma, quiso suicidarse. Enterró a su hermano en la cumbre del Aventino, en el lugar en que, a consecuencia de este suceso, tomó el nombre de Remoria. Por la leyenda de Remo se explicaba el hecho de que hasta los tiempos del emperador Claudio (49) el Aventino no hubiese quedado incluido en el pomerium, el recinto religioso de Roma. Relacionábase también con la muerte de Remo el origen de la fiesta funeraria de las Lemuria (Ver, Lemures). Existía una versión de la leyenda según la cual Rómulo no mataba a su hermano, sino que ambos reinaban conjuntamente, repartiéndose el poder como, más tarde, habían de hacer los cónsules. Finalmente, según ciertos historiadores, en especial Dionisio de Calcis, Remo fue el fundador de Roma. En este caso, Remo no sería hijo de Rea, sino de Ascanio, o bien de Ítalo. Su madre es Electra, hija del rey Latino. Sobre otras genealogías de Remo, ver, Rómulo.

