Siqueo
En la tradición más antigua, el marido de la reina Dido lleva el nombre de Sicarbas, pero desde la Eneida, el nombre de Sicarbas se sustituye por el de Siqueo. Siqueo es un príncipe fenicio que fue muerto por Pigmalión, hermano de Dido y rey de Tiro, deseoso de apoderarse de sus tesoros. El crimen se cometió, según las tradiciones, en el curso de una cacería o durante un sacrificio. Pigmalión dejó el cadáver insepulto, y durante algún tiempo, Dido no supo lo ocurrido. Pero Siqueo se apareció en sueños a su esposa y le reveló la conjura. Le aconsejó que huyese y le dio a conocer el lugar donde había enterrado parte de su oro. Sobre la fuga de Dido, ver este nombre. En Cartago, Dido había erigido un santuario a Siqueo en el corazón de su palacio y guardaba fielmente su recuerdo. Sólo Eneas, por voluntad de Venus, pudo lograr sus favores. Presa de remordimiento por la infidelidad cometida a su memoria, Dido se suicidió a la partida de Eneas. En los Infiernos volvió a encontrar a su marido. Otra tradición, independiente de la Eneida, presenta a Siqueo no como el marido de Dido, sino como el de Anna, hermana de ésta.

