Teónoe
Una primera heroina de este nombre es la hija de Proteo y hermana de Teoclímeno. En la Helena de Eurípides aparece como la consejera piadosa a quien su ascendencia divina confiere poderes proféticos. Ayuda a Helena a huir de Egipto e incurre con ello en la ira de su hermano, salvándose sólo por la intervención de los Dioscuros. Una tradición contaba que se había enamorado del piloto de Menelao, Canopo.

