Ticio

o Titio. Personaje menor de lujuria desenfrenada, hijo de Elara, a su vez "hija de Orcómeno" (Apolodoro) y una de las muchas conquistas de Zeus. Orcómeno puede referirse en este caso a un rey así llamado o simplemente a la ciudad de Eubea, que fue uno de los primeros centros de poder y culto en la Grecia arcaica, con muchas relaciones míticas con los antiguos dioses ctónicos. En las interpretaciones posteriores de mitógrafos helénicos que estaban reforzando la supremacía de Zeus, Hesíodo, por ejemplo, se decía que éste había "escondido" a Elara en la Tierra "por miedo a Hera" (Apolodoro), y allí Elara dio a luz a Ticio; de esta forma una inversión mítica explicaba la tradición alternativa, y seguramente anterior, según la cual Ticio era hijo de la propia Gea. En La Odisea de Homero el anfitrión de Odiseo, el cultísimo rey Alcínoo, llama a Ticio "hijo de la Madre Tierra": su pueblo, los antiguos feacios, había tripulado las galeras que llevaron a Radamantis, el legendario rey de Creta, a visitar a Ticio en "Eubea, junto al borde del mundo", según la visión de Alcínoo. De Ticio, cuyo nombre tiene la misma raíz que "Titán", se decía que era un gigante: Homero, en la Odisea, "Vi también a Titio, el hijo de la augusta Gea, echado en el suelo, donde, ocupaba nueve yugadas. Dos buitres, uno de cada lado, le roían el hígado, penetrando con el pico en sus entrañas, sin que pudiera rechazarlos con las manos". El crimen por el que Ticio fue castigado eternamente era el intento de violación, instigado por Hera, de Leto o, según otras versiones, de Artemisa. Cuando ésta viajaba de Panopeo a Pito, Ticio la asaltó, rasgando sus vestidos e intentando violarla. Sus gritos atrajeron a sus gemelos, Apolo y Artemisa, quienes acabaron con el monstruo ctónico con sus flechas. Según otras versiones, Zeus le fulminó con un rayo o un relámpago. Siendo inmortal, fue arrojado al Tártaro, despatarrado en el suelo, donde dos buitres o serpientes comían eternamente su hígado, que los antiguos identificaban con la sede de las pasiones: un mitema más familiar en relación con titán Prometeo. Según Pausanias, el sepulcro de Ticio era un túmulo funerario, cuya circunferencia era aproximadamente la tercera parte de un estadio, cubriendo nueve pletros, y estaba junto a una torrentera de Panopeo, ciudad fronteriza de Beocia y distante 20 estadios de Queronea, de la que se conservan bien sus fortificaciones cerca de Hagios Vlasios. Su derrota bajo las flechas de Artemisa y Apolo estaba representada en el trono de Apolo en Amykles. Píndaro, mencionaba a Tasos como hijo de Ticio, si bien se le considera normalmente hermano de Europa y Cadmo. En Eubea existía una gruta donde se tributaba culto a Ticio. Ver, Ticia.
 
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