TELL JAMÎS
El yacimiento arqueológico de Tell Jamîs, se halla emplazado junto al río Eufrates, a unos treinta kilómetros de la frontera turca, junto a la moderna carretera que une Alepo con Hasake y la frontera de Iraq, la que sigue la ruta natural que unía en la antigüedad la Alta Mesopotamia con Siria y la costa mediterránea. Sus dimensiones son reducidas, no sobrepasando su cima los 8 metros de altura y su base los 100 metros. Está en la margen izquierda del río Éufrates, pero no inmediato a este, sino en el extremo de la llanura aluvial, en un pequeño valle que lo protege visualmente. Su interés está en que se trata de un pequeño asentamiento rural, de los que hay muy pocos excavados. Sin duda es durante el milenio I cuando Tell Jamîs va a ser un fiel reflejo del tránsito que se produce en la zona. Un claro ejemplo es un templo arameo conectado formal o funcionalmente con Amrit o al-Mina, en la costa Siria o con Tell el-Far'ah en Palestina, en las inmediaciones de Gaza. El período asirio es especialmente evocador. Simultáneamente a las expediciones asirias hacia el Mediterráneo que se producen en el siglo IX a.C. el Jamîs arameo es destruido instalándose en su lugar una pequeña aldea de agricultores. Las campañas militares asirias tienen como función principal la de establecer una vía comercial segura entre el norte del río Tigris y la costa mediterránea, ocupada en este momento por las ciudades fenicias. En el entorno geográfico en que nos movemos, conquistan la ciudad aramea de Til Barsip, a unos 7 kilómetros de Tell Jamîs, convirtiéndola no solo en el punto más fuerte de la ruta, sino en la capital del occidente del imperio. También la rebautizarán con el nombre de Kar Salmanasar, esto es, Puerto de Salmanasar, lo que muestra claramente el papel comercial de la zona. En el yacimiento, entre los restos materiales encontrados, destaca la aparición por una parte de cerámicas fenicias y chipriotas y por otra la de cerámicas de lujo asirias. Estamos de nuevo en el punto de unión entre el Oriente y el Mar Mediterráneo. Entre los siglos VI y II a.C. Tell Jamîs va a estar bajo el dominio de persas aqueménidas y de griegos, destacando entre los restos materiales la presencia mayoritaria de cerámicas griegas de barniz negro o en su caso de imitaciones de estas cerámicas, hasta el punto de que los horizontes cerámicos encontrados no se diferencian demasiado de los que podamos encontrar en cualquier yacimiento de la fachada Mediterránea de la península Ibérica en esta misma franja cronológica.

