Imperio Asirio
Un contemporáneo de Hammurabi y también amorreo, Shamshi-Adad I (1.813-1.781), fue el artífice del "primer" imperio asirio, generalmente denominado "antiguo". En esta época la ciudad de Assur era ya un importante centro comercial, con un activo mercado ("Karum") en el norte del país e incluso en Anatolia. Procedente de Terqa, un pequeña ciudad próxima a Mari, Shamshi- Adad llegó a Assur, destronó a su rey Erishum II e inició una serie de anexiones en el ámbito de la Mesopotamia Media. Mediante un pacto con Babilonia el nuevo rey asirio tuvo las manos libres para dominar el área de la Mesopotamia Alta extendiendo su reino hasta Alepo, en Siria, por el norte, y Sippar o Eshnunna, por el sur. En una inscripcion incluso se jacta de haber llegado hasta el Mediterráneo, pero este avance no debe considerarse de dominio político efectivo, sino más bien de control sobre algunos enclaves estratégicos que obstaculizaban las rutas comerciales. No obstante, Shamshi-Adad I aportó un nuevo sistema de mantenimiento del "imperio" basado en su organización administrativa: confió el gobierno de los núcleos conflictivos como Mari y Ekallatum a sus hijos Iasmakhadad y Ishmedagan, respectivamente, reforzó el ejército estableciendo tropas permanentes de guarnición en las ciudades ocupadas, aumentó considerablemente la administración central y, finalmente, reorganizó el imperio en distritos regionales, confiados a funcionarios reales. Pero el "imperio de Shamshi-Adad", quien se había proclamado "rey de la totalidad", apenas sobrevivió a su creador. Ishmedagan tuvo ya que reconocerse vasallo de Babilonia a costa de mantener su trono. Pero sus sucesores tuvieron que soportar la presión de los hurritas, un pueblo de origen indoeuropeo infiltrado en Mesopotamia que a mediados del siglo XVI había formado un poderoso estado, el de Mitanni (Khanigalbat, para los asirios), en la parte septentrional del país y cuyo dominio territorial abarcó desde el Mediterráneo hasta Los Zagros, ocupando una zona de conflictos frecuentes que obstaculizaba las pretensiones expansionistas de los hititas hacia el sur y de los egipcios hacia el norte. Aunque Asiria mantuvo su dinastía durante dos ss. desde Shamshi-Adad III (1.564-1.548) hasta Assur-Uballit (1.365-1.330), sus reyes fueron vasallos de Mitanni y no consiguieron liberarse del control del poderoso estado hurrita. Fue precisamente Assur-uballit quien rompió la tradición y puso las bases de un nuevo imperio asirio, conocido generalmente como "medio". Con las pretensiones imperialistas del rey asirio se rompía de nuevo el tácito equilibrio de potencias (Hititas, Mitanni, Egipcios) existente en el Próximo Oriente durante los dos ss. anteriores; Assur-uballit rechazó su condición de vasallo del rey de Babilonia, Burnaburiash II, entabló relaciones amistosas con Amenhotep IV de Egipto y se rebeló contra Mitanni aprovechando la muerte de su rey Tushratta. Aunque el rey asirio logró imponerse sobre el estado hurrita, encontró resistencia en los "akhlamu" (arameos), un pueblo seminómada de origen semítico establecido en el desierto de Siria que posteriormente, escindido en diversas ramas, llegaría a ocupar gran parte de Mesopotamia. Pero los verdaderos artífices del "imperio medio asirio" fueron Adad-nirari I (1.307-1.275), Salmanasar I(1.274-1.245) y Tukulti-Ninurta I (1.244-1.208). Durante este siglo los asirios se convirtieron en una gran potencia, capaz de disputar a los hititas el control sobre la estratégica fortaleza siria de Kadesh (1.278), en una célebre batalla en la que Adad-nirari I apoyó al faraón Rameses II contra el rey hitita Muwatalis; después de sofocar una rebelión en Babilonia, combatió contra las tribus del alto Tigris ("lullumi") y asestó un duro golpe al reino de Mitanni llegando incluso hastá Washshukanni, su capital, y haciendo prisionero al rey Shattuara I de Khanigalbat (Mitanni). Su sucesor, Salmanasar I, prosiguió las campañas contra akhlamu, qutu y lullumi, derrotó al rey Shattuara II acabando definitivamente con el reino de Mitanni y se enfrentó con el naciente estado de Urartu en el sur de Armenia, pero por el oeste no pudo sobrepasar Karkemish, porque una oportuna alianza entre los reyes Kadashman de Babilonia, Hattusilis III y Rameses II, temeroso de su poder, se lo impidió. No obstante, Salmanasar restauró numerosos templos y fundó Kalakh (hoy Nimrud), como capital del imperio. Desde entonces el Imperio asirio se asentó sobre dos soportes básicos: el tributo y el ejército. En efecto, la configuración de una red de "estados tributarios" anticipaba la dinámica característica de siglos posteriores, mientras que el poder del ejército se hizo tan temible como la crueldad de los soberanos asirios con los reyes y prisioneros vencidos. Tukulti-Ninurta I (1.244-1.208), hijo y sucesor de Salmanasar, llevó cautivos a Asiria 43 reyes de una coalición del país Nairi formada contra él y unos 29.000 hititas, avanzó por el noroeste hasta Asia Menor y se proclamó "rey que recibe tributos de las cuatro partes del mundo", dejando así constancia de su pretensión de universalidad. Además, consiguió recuperar la estatua de Marduk, el dios babilonio, que había permanecido más de tres ss. secuestrada por los hititas y que sería recuperada más tarde por Nabucodonosor I. Un levantamiento del rey Khastiliash IV de Babilonia fue ejemplarmente reprimido y el soberano asirio se proclamó también "rey del país de Karduniash", la Babilonia cassita. Pero hacia el 1.200 los ataques de arameos (akhlamu) por el oeste, "muskhi" y "gashga" (en la periferia del Imperio hitita) por el centro, y "qutu" y "lullumi" por el noreste, amenazaron las fronteras asirias y pusieron a prueba la eficacia de un imperio basado casi exclusivamente en la fuerza de las armas. Los soberanos asirios no supieron, o no pudieron, integrar a todos estos pueblos dominados en su "imperio territorial" y, por ello, fue necesario realizar periódicas y costosas campañas militares sobre territorios teóricamente controlados. Por este motivo Tiglath-Pileser I, ya a comienzos del siglo XII, se vería todavía obligado a reconquistar uno por uno los países dominados en algún momento por sus predecesores, pero alcanzó el Mediterráneo y llegó con su ejército hasta Biblos y Sidón, en el sur de Fenicia. Ver, Cronología del Antiguo Oriente Próximo, Cronología media del Antiguo Oriente Próximo, Cronología corta del Antiguo Oriente Próximo, Reyes de Asiria.

