Asia
Nombre utilizado por los griegos para definir uno de los continentes que componían el mundo habitado (Ecumene). Parece que la palabra deriva del término con el que se designaba en los textos hititas a la región noroccidental de Asia Menor. En los poemas homéricos el término se refiere a las regiones del interior de la costa jónica. La denominación se amplió luego al resto de las tierras que se extendían más allá, hasta límites desconocidos. Hasta el siglo V a.C. incluía también el poco conocido continente africano, como una masa continental uniforme que se oponía a Europa. Sin embargo, ya a comienzos de ese siglo se establecieron los límites geográficos que separaban los tres continentes, no sin un cierto grado de polémica. El concepto fue estrechamente asociado con el Imperio persa y dotado, por ello, de connotaciones negativas, convirtiendo así el binomio Europa/ Asia en una oposición de carácter político y moral que contraponía la defensa de la libertad al ejercicio de la tiranía. Las conquistas de Alejandro contribuyeron de manera decisiva al conocimiento real de Asia, cuyos límites se extendían entonces hasta la India. Con este nombre designaron también los romanos a la nueva provincia que incluía los territorios dependientes del reino de Pérgamo en Asia Menor tras la legación del reino por voluntad del último representante de la monarquía, Átalo III, en eI 133 a.C..

