Misia
o Mysia. Región de Asia Menor, situada en la parte noroeste de la misma y limítrofe al norte con el Helesponto y la Propóntide, al este con la Bitinia, de la que le separaba el río Rhyndaco, y Frigia al sur con Lidia, y al oeste con el Mar Egeo. En su parte septentrional comprendía una porción de las comarcas llamadas Frigia, Helesponto, Olympene y Abbaitis y, además, las de Abrettene, Morene, Teuthrania, Eólide y Tróade. Se dividía en Grande y Pequeña Misia, abarcando esta última las tierras vecinas a la Propóntide. Era fértil, pero montañosa, y entre sus alturas principales se contaban el monte Ida, las estribaciones del Olimpo, en los confines de Frigia y, sobre todo, la cordillera del Temnus que formaba en parte el confín con Lidia. En su costa norte se habrían las dos bahías formadas por la península de Cícico y en la occidental el golfo Cumeo y el Adramítico, protegido por la isla de Lesbos. Entre sus ríos se encontraban el Rhyndaco, que atravesaba el lago Dascylitis y, unido al Macestes y al Tarsio, que a su vez cruzaba la laguna Artinia, desembocaba en la Propóntide; el Gránico, también tributario de la Propóntide, y el Simois y el Caico, que iban a desaguar al Mar Egeo. Esta era la Misia en la época de su sumisión al Imperio romano, pero antes no formó una entidad con tal nombre, sino que estuvo distribuida entre sus vecinas o en sus propias comarcas. Sus poblaciones más importantes eran: Placio, Cícico, Priapo, Celea, Lampsaco, Perbote, Abidos, Dárdano, Ilion, Troya, Pérgamo, Scepsis, Argiza, Mandra, Adramitio, Tebas, Asso, Autandro, Passanda y Attalia. Los misios propiamente dichos procedían de Tracia y eran de origen pelasgo, como todos los pueblos de Asia Menor, y vivían en la pequeña Misia, entre la región de Troya y Bitinia; en un principio parece que fueron vigorosos, pero después degeneraron hasta el punto de que su nombre fue sinónimo de ligero y disoluto. Dárdano fue quién primero le dio una existencia independiente, fundando un reino al que dio su nombre, y que abarcaba la Tróade y la pequeña Misia. Pasó luego sucesivamente Misia a formar parte del Imperio de los persas, del de Alejandro y del reino de Pérgamo, para caer, finalmente, bajo el dominio de Roma, como porción de la provincia de Asia y después de la del Helesponto.

