Acueductos griegos
Se han encontrado restos en los principales centros urbanos. El más célebre, concebido por Eupalinos de Megara, para Samos en el siglo VI, de siete estadios de largo (1.250 m), estaba excavado en la montaña y comprendía un pasaje y una canalización de tierra cocida, más profunda, que tenía su salida dentro de la ciudad. Atenas tenía numerosos acueductos; el más importante venía del Pentélico y alimentaba un gran depósito al pie del Licabeto. Todas las ciudades tenían su servicio de aguas y la mayor parte confíaban esta carga a un funcionario especial.

