Mesena
o Mesene. Ciudad griega al noroeste del Peloponeso y a unos 10 km al norte del golfo Mesénico, que fue capital de Mesenia a partir del 369 a.C.. La Mesenia, conquistada por los dorios, intentó en vano sacudir el yugo de Esparta durante las tres guerras mesénicas de 743 a 724, de 650 a 620 y de 469 a 460 a.C.. Mas, después de la derrota de Esparta en Leuctra (371), Epaminondas quiso reunir en el país a todos los mesenios dispersos, haciendo construir en el flanco suroeste del monte Ithome o Ítome una capital nueva. Mesena completaba con Megalópolis, Mantinea y Argos la barrera estratégica destinada a contener a Esparta. La ciudad fue sitiada en 214 por Demetrio de Faros, general de Filipo V, pereciendo ante sus muros, y después, en 202, por Nabis, a quien el estratega aqueo Filopémenes obligó a retirarse. Sublevada por el demagogo Dinócrates contra los aqueos, Filopémenes acudió para someterla. Tomada por los mesenios, Filopémenes fue condenado a beber la cicuta, siendo vengado por Licortas, su sucesor. Mesena fue una obra maestra de la fortificación en el siglo IV a.C. y sus vestigios son impresionantes. Estaba defendida por una larga muralla de 9 km de aparejo regular, flanqueada de torres cuadradas o semicirculares, y que encerraba también campos y pastos. En la parte septentrional es donde mejor puede juzgarse la perfección de esta obra militar. El espacio cerrado no era posible que, por sus dimensiones, estuviese habitado enteramente. Entre la fortaleza antigua y la localidad de Mavrommati existen las ruinas de un pequeño templo jónico in antis, con pronaos, descubierto en 1844 e identificado con el templo de Diana Lafria, y un poco más abajo restos de un acueducto alimentado por la fuente Clepsidra. De la puerta llamada de Arcadia se desciende, por un camino a la derecha, a la parte central de la ciudad antigua, cuyas ruinas constituyen un montón informe. Al sureste existen en una vasta terraza las ruinas de un gran templo, probablemente el Hierothysion, donde se encontraban las estatuas de todos los dioses reconocidos por los griegos y la estatua en bronce de Epaminondas. Cerca y al este ha sido reconocido en parte el ágora, vasto rectángulo cuyo extremo noreste estaba cortado por el Synedrion, sitio de reunión de las asambleas mesénicas. Un poco más distante, se extendía el Estadio, completamente en ruinas. Finalmente, esparcidos por los alrededores se ven restos de pórticos, templos y sepulturas romanas, especialmente en los bordes del camino de Simiza, aldea muy próxima a Mavrommati. En tiempos de Pausanias, Mesena era aún una ciudad importante. Fue cuna del escultor Damofón. Hoy, Mavrommati, Grecia. Ver, Primera, Segunda y Tercera guerra Mesenia, Ítome.

