Meteco
En sentido propio "cohabitantes". En la antigua Grecia, extranjero domiciliado en una ciudad griega. Su situación es conocida principalmente por la documentación ateniense, donde eran muy numerosos, en particular durante los siglos V y IV a.C.. En Atenas debían tener un patrón, elegido entre los ciudadanos, que le introducía en su demo, en cuyo registro correspondiente era inscrito, y que le servía de garante en todos los asuntos que podían implicar su condición de extranjero. No tenían los derechos civiles y políticos, estaban sometidos a una tasa especial de baja cuantía que les recordaba su condición, y debían tener un fiador ateniense. Pero tomaban su parte de las cargas públicas, servían en el ejército y participaban en las fiestas religiosas. Podían recibir, por servicios prestados a la ciudad, los derechos civiles (metecos isóteles). Se ocupaban esencialmente de industria, de artesanía y de comercio. También practicaban oficios y profesiones como arquitectos, médicos, banqueros, armadores... Esparta no autoriza a los extranjeros a residir en su suelo. Atenas los acoge con agrado y desempeñan en ella un papel importante en la industria, el comercio y la vida intelectual. Ver, Isóteles.

