Alcibíades
(Alkibíades) (ca.450-ca.404 a.C.). Estadista y general ateniense relacionado con los Alcmeónidas. Hijo de Clinias y Deinómaca. Tras la muerte de su padre, en el 447, fue educado en casa de su tío y tutor Pericles, el gran estadista ateniense, que se casó con su madre. Pronto entró en contacto con Sócrates, de quien fue discípulo y amigo íntimo. Fue popular por su belleza física y con cierta fama de tener costumbres licenciosas, de carácter flexible, de gran valor y de inmensa capacidad, tanto en el arte de la guerra como en las arterías de la política. Alcanzó el premio en los juegos olímpicos del 432. Su brillantez fue reconocida por el propio Sócrates, que salvó su vida en Potidea en el 432 y trató de influenciarlo con su filosofia. A su vez, Alcibíades salvó la vida de Sócrates en la batalla de Delión en el 424. Se casó con Hipáreta, hija de Hifónico, que murió en Delión. Hombre muy ambicioso, se opuso a la paz de Nicias (421) y se convirtió en el líder del grupo antiespartano, consiguiendo que Atenas firmase una alianza defensiva con Argos, Mantinea y Élide, con lo que contribuyó decisivamente a la ruptura de la paz; sin embargo, la coalición contra Esparta promovida por las intrigas de Alcibíades se hundió en la batalla de Mantinea frente a la superioridad militar del rey Agis II (418). El fracaso de su política le valió ser sometido a una consulta de ostracismo a instancias de Hipérbolo (417), quien no logró sus propósitos y fue a su vez exiliado, con lo que la vida política ateniense aparece dividida entre Alcibíades y Nicias. Elegido estratego en el año 416-415, aniquiló a la neutral Melos en una acción imperialista que llegó a causar estupor en la propia Atenas. Retomando la antigua política occidental de Pericles, Alcibíades sueña con extender la hegemonía ateniense por el Mediterráneo y propone una expedición a Sicilia con la excusa de ayudar a Segesta, pero en realidad para eliminar el predominio dorio sobre la isla. A pesar de la oposición de Nicias, triunfa la opinión de Alcibíades y la asamblea nombra a estos dos junto a Lámaco, strategoi autokrátores para dirigir la empresa (415). Poco después de partir la expedición, muchas de las estatuas de Hermes situadas en la ciudad aparecieron mutiladas y también fueron profanados algunos locales de los misterios eleusinos (Andócides). En las investigaciones que siguieron se mencionó el nombre de Alcibíades, lo que fue aprovechado por sus enemigos para reclamarle en Atenas, para presentarse a un juicio bajo la acusación de haber sido el instigador; era sospechoso de tramar un cambio en la Constitución y de impiedad. Alcibíades abandonó la expedición, algo nefasto para su desarrollo, y huyó refugiándose primero en Italia y luego en el Peloponeso, por lo que fue condenado a muerte in absentia. Escapó de su escolta en Turios (Italia) y se marchó a Esparta, en donde proporcionó al gobierno espartano consejos útiles para la derrota de Atenas. Alcibíades dio la valiosa opinión de enviar tropas a Siracusa y que un ejército espartano debía tomar la fortaleza ática de Decelia, como así lo hizo el rey Agis II. En el 413 fue enviado con el navarca Calcidio a Quíos, con el fin de intentar sublevarla contra Atenas y entrar en relaciones con el sátrapa persa Tisafernes, y aunque su acción provocó varias revueltas de aliados de Atenas, Alcibíades pronto perdió la confianza de los espartanos (había engendrado un hijo de la esposa del rey Agis II) y huyó refugiándose en la corte de Tisafernes (412), el sátrapa persa de Asia Menor que apoyaba nominalmente a Esparta en la guerra. Entonces volvió a cambiar de bando y, después de intentar atraerse a Tisafernes para que apoyara a los atenienses, se unió a los demócratas atenienses de la flota de Samos que le eligieron estratego. Condujo la flota en operaciones contra los espartanos durante los cuatro años siguientes, consiguiendo victorias sobre Míndaro en Cinosema, Abidos (411) y Cícico (410), y conquistando Calcedón y Bizancio (409). En el 407 regresó a Atenas y fue recibido con clamor popular. El pueblo lo eligió comandante supremo de tierra y mar. Sin embargo, poco pudo hacer contra el nuevo navarca espartano, Lisandro, quien, aliado con el persa Ciro el Joven, restauró la potencia marítima lacedemonia y obtuvo sobre la flota de Alcibíades, cuando éste estaba ausente, una sonada victoria en Notion (406). Fue culpado de la derrota por Cleofón, que en realidad se desencadenó por la imprudencia de su subordinado Antíoco, y lo apartaron del mando. Abandonó Atenas en 406 para ir a su castillo de Bisante en el Quersoneso tracio, y en el 404, cuando Atenas fue finalmente derrotada, escapó y se fue con Farnabazo, gobernador persa de Frigia, quien lo traicionó, vendiéndolo tanto a sus enemigos espartanos como a los atenienses. Fue asesinado en Frigia (404), por orden de Farnabazo, quien le mandó ejecutar por orden de Lisandro y los "treinta tiranos". Plutarco le consagró una de sus Vidas Paralelas. Ver, Alcmeónidas.

