Mesala Corvino

Marco Valerio (Marcus Valerius Messalla Corvinus) (64 a.C.-8). Estadista, orador y patrón literario. Fue el segundo hijo de Mesala Niger y luchó destacadamente en Filipos en el 42 entre las fuerzas de Casio y Bruto, del lado republicano. A continuación se unió a Antonio, con quien permaneció unos cuantos años, pero ca.37, disgustado por el comportamiento de Antonio, regresó a Italia y se unió a los partidarios de Octavio. Mesala libró una guerra contra Sexto Pompeyo en nombre de Octavio en el 36 y luchó en Iliria en el 35-34, conquistó los Alpes Salasos en el 33 y fue recompensado por Octavio con el consulado del 31, que había sido asignado a Antonio; al año siguiente, Mesala participó en la campaña de Accio. Fue enviado a Siria, que gobernó durante un par de años, y seguidamente gobernó la Galia, donde sometió a los aquitanos y celebró un triunfo en el 27. Un año más tarde, Augusto lo nombró prefecto urbano, un cargo que casaba mal con sus simpatías republicanas, por lo que Mesala dimitió a los pocos días de su nombramiento. Su afirmación de que no entendía cómo debía actuar en ese cargo le evitó un conflicto con el emperador. Mesala no desempeñó ningún otro cargo militar o provincial, pero fue nombrado augur y hermano Arval y se le encomendó la supervisión del suministro de agua en Roma (curator aquarum). Mesala reparó también buena parte de la vía Latina, la carretera que se dirigía al sudeste desde Roma, y varios edificios públicos. En el 2 a.C. fue elegido, por ser un hombre de gran prestigio y relativamente independiente, para proponer el título de padre de la Patria (pater patriae) para el emperador. Mesala fue un hábil orador y escritor tanto de prosa (memorias y tratados de gramática y de filosofía) como de poesía, aunque apenas han sobrevivido algunos títulos. Reunió un círculo literario, superado solo por el de Mecenas, que incluía a Tibulo, Lígdamo, Ovidio y a Sulpicia, la sobrina de Mesala. Fue también amigo de Horacio. Se han conservado dos poemas panegíricos en honor a Mesala, uno conservado dentro el corpus de Tibulo, el famoso Panegyricus Messallae, y otro el Catalepton IX de Virgilio. Plutarco afirma que se casó con Terencia, la viuda de Salustio y primera esposa de Cicerón, que debía de ser unos dieciséis años mayor que él.
 
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