Esquines

(ca.397-ca.314 a.C.). Estadista y orador ateniense, hijo de Atrometo, principal oponente de Demóstenes. Fue actor, después funcionario subalterno antes de interesarse por la política. Después de haber combatido como soldado en Mantinea (362) y Eubea (357), comenzó su carrera como ayudante del político Aristofonte de Colito y luego de Eubulo, a quien también seguía su hermano Afobeto. Posteriormente fue tesorero de la ciudad y un demócrata de gran influencia. Su experiencia en el ejército y en la política lo inclinaron hacia una postura de conciliación con Filipo II, rey de Macedonia. En el 348 hizo su primera aparición en público para atacar a Filipo de Macedonia, quien se había apoderado de Olinto, y en el 347/46 marchó al Peloponeso. a iniciativa de Eubulo, para intentar unir a los griegos contra Macedonia. El fracaso de esta misión, la traición de Faleco, tirano de Fócide, que no estaba dispuesto a que la alianza ocupase las Termópilas y enfrentarse a Filipo y el triunfo de éste en la tercera guerra sagrada, forzaron a Atenas a solicitar la paz. En el 347-346, Demóstenes y Esquines eran miembros del Consejo de Estado ateniense y se convirtieron en implacables enemigos políticos. Aunque Demóstenes se daba cuenta de que debía hacerse una alianza con Filipo, Esquines se oponía a su política en favor de una paz común abierta a todos los Estados griegos. Entonces, como miembro de la boulé, Esquines participó junto a Demóstenes en la embajada, dirigida por Filócrates, para negociar con Filipo (346). A pesar de que éste se aprovechó de la paz para extender su influencia por Grecia central, Esquines defendió la vigencia del tratado, lo que le valió la oposición de Demóstenes, quien utilizó a Timarco para acusarle de haber sido sobornado por Filipo. Rebatió esta acusación en su discurso Contra Timarco (346-345), y lo hizo, sobre todo, atacando la moral de su oponente; consiguió salvarse y condenar a su vez a su acusador (345). En el 343 se renovaron los ataques de Demóstenes, pero gracias a su oratoria y al apoyo de Eubulo y Foción, Esquines logró la absolución, aunque por escaso margen. Tres años más tarde, como la paz con Filipo se estaba haciendo impopular, Demóstenes trató de dar la vuelta a la situación denunciando otra vez a Esquines ante los tribunales; este se mantuvo a salvo gracias a su discurso "Sobre la embajada". En el 339, durante una embajada al Consejo Anfictiónico en Delfos, Esquines fue responsable de un grave error de juicio: debido a la violencia de su discurso ante la asamblea aliada, precipitó la entrada en acción de Filipo, que al final desembocó en su victoria en Queronea (338). Tras la batalla, Esquines fue miembro de la legación, con Demades y Foción, que negoció la rendición ante Filipo, después de lo cual se retiró de la política. Resurgió en el 337 para atacar a Demóstenes. Ctesifonte propuso que Demóstenes fuera coronado en el teatro por sus excepcionales servicios a la ciudad de Atenas. Por este hecho, Esquines atacó a Ctesifonte (Contra Ctesifonte) acusándolo de haber actuado de forma inconstitucional. El juicio no tuvo lugar hasta el 330, cuando Demóstenes derrotó a su adversario pronunciando su famoso discurso Sobre la corona (Pro corona). Esquines, derrotado de forma sonora, abandonó y se retiró a Rodas para enseñar retórica. Aunque Esquines fue aventajado por Demóstenes como orador, no fue menos patriota que él. Nadie podía, en ese momento, salvar a Atenas y a Grecia de la expansión del poder de Macedonia. Las obras que de él nos han quedado son los tres discursos antes mencionados.
 
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