Fidias
(ca.490-ca.425 a.C.). Escultor ateniense, hijo de Cármides, y probablemente el más famoso escultor de la antigüedad. Se dice que fue alumno de Hegias y de Ageladas de Argos. Plinio el Viejo coloca el apogeo de su carrera en la 83 Olimpiada (448-445): esta fecha debe corresponder a la terminación de su obra maestra, la estatua de Zeus en el templo de Olimpia. Discípulo de Hageladas, Fidias debió empezar a trabajar después de las Guerras Médicas. El exvoto ateniense de Delfos (Milcíades con Atenea y Apolo, acompañados de los héroes epónimos de las tribus áticas), erigido en recuerdo de Maratón, puede haber sido consagrado antes de 461, en la época en que Cimón, hijo de Milcíades, inspiraba la política de Atenas (los guerreros en bronce de Riace, pudieron pertenecer a este grupo). La gran Atenea de bronce de ocho metros de alto, elevada en la Acrópolis y llamada más tarde Atenea Promacos, es probablemente aludida por un documento epigráfico de 453-452. Entre esta fecha y los comienzos de los trabajos del Partenón, en 447, Fidias debió ir a Olimpia para ejecutar el Zeus crisoelefantino destinado al templo elevado por Libón, que apenas acababa de terminarse. Se encontró recientemente una modesta escudilla ática que había pertenecido al gran escultor que grabó con su mano, con una punta, bajo el pie, el grafiti: "Pertenezco a Fidias". Encargado seguidamente por Pericles de presidir al conjunto de los trabajos emprendidos en la Acrópolis de Atenas, Fidias se ocupó especialmente de la decoración esculturada del Partenón, que le debe su notable unidad lo mismo en la concepción que en la ejecución. Al mismo tiempo esculpió la colosal Atenea Partenos, que fue terminada en 438. Tenemos un conocimiento detallado de ella por Pausanias y por Plinio el Viejo. Era una figura de oro y marfil, en pie, de unos 12 metros de alto; en su mano derecha, Atenea sostenía una figura de la Victoria alada; en la izquierda, una lanza y un escudo, que se esculpió con un combate de las amazonas en su exterior y una batalla de gigantes en el interior. Sus sandalias estaban decoradas con figuras de lapitas y centauros, y la basa, con un relieve sobre el nacimiento de Pandora. La égida mostraba la cara de la Gorgona, y su casco estaba adornado con una esfinge y dos pegasos esculpidos. Entre esta fecha y el comienzo de la guerra del Peloponeso, Fidias fue acusado de haber dilapidado los fondos puestos a su disposición para la estatua y de impío, al haber tenido la osadía de representar su efigie en el escudo de la diosa; condenado, murió en prisión, según Plutarco. Una tradición ática sin duda deseosa de lavar a Atenas de un tal acto de ingratitud en relación al artista, pretende que se desterró y se fue a Élide, donde tan sólo entonces habría esculpido el Zeus de Olimpia. A excepción de las dos grandes estatuas crisoelefantinas, conocidas por las descripciones detalladas de Pausanias, por reproducciones más o menos fieles en pequeño tamaño (de la Partenos únicamente) y por documentos numismáticos poco precisos, conocemos bien imperfectamente las otras obras del artista que son mencionadas por los textos. Se le atribuye con verosimilitud un Apolo (copia de Cassel), una Amazona (tipo llamado "Mattei", en el Vaticano, confirmado por un reciente descubrimiento en Tívoli) y también una Atenea (tipo "Médicis", en el Louvre, con la que se han comparado varios otros documentos). Los antiguos admiraban en Fidias no solamente una técnica impecable, que se manifiesta lo mismo en la estatuaria en bronce que en el arte complejo de las efigies crisoelefantinas, en la orfebrería que en la pintura, sino todavía y sobre todo la nobleza de su inspiración: la alta idea que se hacía de la divinidad le ha permitido, siguiendo la frase de Quintiliano, "enriquecer de alguna manera la religión tradicional". La influencia decisiva que ejerció sobre los contemporáneos y sobre todo el arte ulterior se explica en gran parte por eso. Se han excavado en Olimpia los restos de su taller. Ver, Escultores, Escultura griega, Escultura romana.

