Gimnasio

o Gymnasio. Una de las instituciones fundamentales que conformaban el modo de vida típicamente griego y donde se potenciaba y estimulaba el ideal agonístico de matriz aristocrática. Era un lugar destinado en un comienzo, al entrenamiento de los atletas. Con el desarrollo de la infantería y la necesidad de formar a los ciudadanos con la gimnasia para el ejercicio de las armas, pasó a ser también el lugar de ejercicio de los efebos. Se impartía principalmente la educación de los jóvenes griegos, tanto desde un punto de vista estrictamente físico como cultural. Sus miembros guardaban una estrecha relación entre sí asociados a un culto común, habitualmente a Hermes y Heracles. En el período helenístico adquirió una enorme importancia como lugar emblemático donde se conservaban, fomentaban y difundían las señas de identidad griegas, en torno a las cuales los colonos griegos de los nuevos territorios conquistados por Alejandro reforzaban su conciencia de la superioridad y de la diferencia con respecto a las poblaciones indígenas mayoritarias de dichos territorios. En Egipto se difundió como institución privada en los numerosos establecimientos del país no urbanos en los que había griegos allí instalados. Aunque era esencialmente el dominio de los efebos y de los jóvenes que lo frecuentaban hasta los treinta años, estaba abierto también a otras edades, como niños o adultos. Tenían acceso también los extranjeros. Los más antiguos gimnasios conocidos son en Atenas la Academia y el Liceo, cuya fundación es atribuida a Pisístrato y a sus hijos; después el de Cinosargos. Situados fuera de la ciudad eran jardines plantados de árboles y refrescados con aguas corrientes, donde se encontraban en vecindad monumentos religiosos (altares, estatuas, recintos sagrados) e instalaciones deportivas: pistas cubiertas, fuentes en las que los atletas se lavaban, construcciones ligeras en las que reposaban y dejaban sus vestidos o sus accesorios. Constaban de una exedra y porches. Había otras habitaciones: para vestuario (apoditerium), para lavarse (epistasion) y para embadurnarse de aceite (aleipterion y konisterion). Otras habitaciones servían para practicar diversos deportes: pelota, pugilismo o pistas cubiertas. Finalmente, había lugares destinados a baños de vapor y de agua caliente (propnigeion), considerado por algunos autores como el antecedente de las termas romanas. En la época clásica la arquitectura de los gimnasios se desarrolló. El gimnasio de Delfos, construido hacia 330, al final de esa evolución, está instalado en dos terrazas de niveles diferentes y consta: en la parte alta, de un pórtico de 200 m de largo, flanqueado de una pista al aire libre; más abajo, bocas de agua para el baño, una piscina circular y un edificio cuyo patio-peristilo está flanqueado de edificios por dos lados. Desde finales del siglo V a.C., el gimnasio pasa a ser un hogar intelectual abrigando la enseñanza de los sofistas y de Sócrates mismo. Este uso se generalizó pronto: Platón en la Academia, Aristóteles en el Liceo, Antístenes en Cinosargos, son los ejemplos más célebres. En el siglo IV, los gimnasios quedan integrados en la aglomeración urbana: su lugar está cuidadosamente previsto en los planos de las ciudades nuevas. Más tarde, durante el período helenístico se le añadieron también un auditorio e incluso una biblioteca. En ocasiones se desarrollaban también concursos intelectuales y musicales. Ver, Palestra.
 
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