Helio

o Heliana. Tribunal popular de Atenas instituido por Solón: 6.000 jurados (heliastas) eran sorteados cada año por los arcontes, entre los ciudadanos atenienses de más de treinta años que se proponían para el cargo. Eran repartidos entre diez secciones de quinientos miembros, más los suplentes. Los heliastas prestaban juramento y recibían cada día una indemnización de tres óbolos (dos en la época de Pericles). En el momento del proceso se sorteaban los jueces que intervenían en número variable según la importancia de la causa; los presidía un magistrado instructor. Decidían primeramente por votación sobre la culpabilidad del acusado. Cada jurado disponía de dos fichas de voto: el que absuelvía, cruzado por un vástago macizo, y el que condenaba, por un vástago hueco. Había dos urnas: una para los votos válidos y otra para las fichas inútiles. Después los jurados fijaban la pena; si la ley no preveía penalidad para el delito en cuestión, la acusación y la defensa proponían una cada una, y el tribunal se pronunciaba entre ellas. La sentencia de los heliastas no tenía apelación.
 
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