Pireo
El primer puerto de Atenas era una rada exterior, la bahía de Falero. La ciudad de El Pireo, a seis kilómetros y medio al sudeste de Atenas, ocupa un promontorio rocoso con tres puertos naturales. En los años 450 la planta de la ciudad fue trazada por Hipodamo de Mileto y se construyeron los Muros Largos para unirla con Atenas (Ver, Muros Largos). Éstos se destruyeron tras la Guerra del Peloponeso en el año 404; pero Conón los reconstruyó el año 393. El Pireo fue el cuartel de la guarnición macedonia que controló Atenas durante el siglo III. Sila destruyó la ciudad en el 86 a.C., pero siguió operativa como base naval a lo largo del período imperial. Las primeras fortificaciones de los puertos fueron obra de Hipias hacia el año 510 a.C., pero fue Temístocles como arconte del año 493/492 quien se dio cuenta de todo el potencial del lugar como base para la marina ateniense en desarrollo y comenzó el arreglo del Pireo detrás de la península de Acté. El primero contaba con las ensenadas de Muniquia y Zea; el segundo con dos partes, la llamada Cántaro, que en el pasado había servido como puerto militar, y el puerto propiamente dicho que se utilizaba para los barcos mercantes. Si bien los tres podían recibir navíos de guerra, el principal puerto militar era Zea, bahía casi cerrada con 196 alojamientos de navíos y arsenales, entre ellos la Skeuoteca, construida en 356 a.C. por Filón. El Cántaro era el más extenso y pasó a ser el puerto comercial (emporion), rodeado de pórticos: lonja de cereales, bolsa del comercio, mercado... Entre los dos puertos, el ágora; no lejos de allí, el teatro y, más al este, los santuarios, entre ellos el de Artemisa Muniquia. Los barrios de habitación se encontraban al sur y al norte, a una y otra parte del ágora. Diversos hitos delimitaban los barrios. Han sido encontrados varios de ellos. El plano de la ciudad había sido trazado por Hipodamos de Mileto. El Pireo fue unido a Atenas por dos largas murallas paralelas llamadas "las Piernas" (skele), obra de Temístocles, Cimón y Pericles. Pero este canal fue destruido primero por Lisandro en el siglo V a.C. y luego por Sila en el siglo I a.C., que convirtió a El Pireo en una simple aldea.

