Timoteo
(ca.415-354 a.C.). General ateniense, hijo de Conón y amigo de Platón y de Jasón de Feras. Era un hombre rico y un aristócrata, y fue alumno de Isócrates, quien más tarde alabó su economía en el cargo público. Tuvo un papel destacado en la creación de la segunda confederación marítima ateniense en el 378, empleando la diplomacia en lugar de la fuerza militar para extender la liga. Consiguió una importante batalla naval sobre el navarca espartano Nicóloco a la altura de Alicia (Acarnania) en el 375, que llevó al control, por parte de Atenas, del mar a ambos lados de tierra firme y a un tratado de paz de corta duración, en julio del 374. Ayudó a los demócratas de Corcira sin cambiar la constitución de la isla y desembarcó a algunos exiliados demócratas en Zacinto, hecho que desembocó en la ruptura de la paz. En el 373 consiguió la ayuda de Jasón, gobernante de Tesalia, pero no pudo pagar a sus hombres. Fue acusado sin éxito por Calístrato e Ifícrates, defensores de una política proespartana, pero tuvo que entregar el mando naval a este último. Se marchó a Egipto, en donde sirvió como mercenario al rey Artajerjes II. En el 366, a la caída de Calístrato, fue restablecido en Atenas y se le dio un nuevo mando sobre una flota de treinta barcos y una fuerza de 8.000 mercenarios. Iba a apoyar a Ariobarzanes, un sátrapa persa que se había sublevado contra Artajerjes. Limitó su campaña al asedio de Samos, que, no obstante, duró diez meses, antes de trasladarse al Helesponto, en donde tomó Sesto; después, en el 364, se alió con Pérdicas, rey de Macedonia, y tomó Potidea, Torona y las ciudades macedonias de Pidna y Metona. Atenas envió colonos a los lugares que él había conquistado, mostrando su consentimiento al tratado conocido como Paz de Pelópidas. Fracasó dos veces en su intento de tomar Anfípolis, y tras el segundo intento, en el 360, quemó su flota. Durante la Guerra Social (357-355), Timoteo, junto con Cares e Ifícrates, estuvo al frente de una flota que fue seriamente derrotada en el 356 en Embata, cerca de Quíos; Cares, el único comandante que había tomado parte en la batalla, lo denunció por cobardía. Fue sancionado con 100 talentos y abandonó Atenas, muriendo en Calcis un año después. Timoteo constituye un claro ejemplo de aristócrata proimperialista, en la tradición representada en el siglo V por Pericles. En sus mejores momentos fue un destacado y capaz general; su declive coincidió con el de su ciudad natal.

