Anublo

(latín, robigo). Corresponde a un hongo parásito, "tizón" o "roya", vulgarmente conocido en algunas partes con el nombre de de "anublo" o "añublo" y que los romanos, como hacían con todas las fuerzas de la naturaleza que desconocían, lo consideraban como un espíritu maligno, ofreciéndole una fiesta propiciatoria el 25 de abril. Esta ceremonia pagana se cristianizó en la tradicional Letanía Mayor de san Marcos, que se cantaba durante la procesión alrededor de los campos, bendiciéndose estos al final.
 
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