Juegos de Accio
o Juegos Acciacos. Para conmemorar su victoria de Accio, Augusto instituyó unos juegos celebrados cada cuatro años en la ciudad de Nicópolis, que había fundado cerca de Accio. Al hacerlo quería honrar a Apolo, su protector, pero también imitaba conscientemente el rito griego de los Grandes Juegos. Su ceremonial fue reproducido en Roma y utilizado en la dedicación del templo de Apolo Palatino. Estos juegos de Augusto no sobrevivieron mucho a su reinado. Ver, Fiestas romanas.

