Neoptólemo II
(334-295 a.C.). Rey de los molosos de Epiro. Hijo de Cleopatra, hija de Filipo II de Macedonia y Olimpia, y de Alejandro, rey de Molosia, con el que contrajo matrimonio en 336. Habiendo heredado el trono con tan sólo tres años de edad (331), su reinado fue bastante irregular. Primero estuvo bajo la tutela de Cleopatra, quien ya ejerció la regencia durante la expedición italiana de Alejandro, y luego también de Olimpia (331-317), su tía y abuela. En los años que siguieron a la muerte de Alejandro Magno (323), la historia del reino es muy convulsa, pues para cumplir las ambiciones de Olimpia, Neoptólemo tuvo que compartir el trono sucesivamente con Aribas y con Eácides (323-317) y luego aceptar la tutela de Liquisco, militar al servicio de Casandro puesto al frente de las tropas de la alianza epirota en representación del joven rey (317-313). En el año 313 regresó Eácides y tras su inmediata muerte fue llamado Alcetas II, quien momentáneamente expulsó a Neoptolemo. Éste regresó al año siguiente, pero en el 307 fue de nuevo destronado, esta vez por el rey ilirio Glaucias, quien puso en su lugar a Pirro. Gracias al apoyo de Casando, Neoptólemo recuperó el poder en el 302, gobernando como único rey hasta el 297, en que regresa Pirro y con quien decide reinar conjuntamente. Sin embargo en el año 295, durante la celebración de un banquete, Pirro ordenó el asesinato de Neoptólemo.

