Acum
La toponimia conserva el recuerdo de los dominios romanos en la Galia, que se designaban con el nombre del propietario completado por un sufijo, variable según las regiones. El más extendido era acum, sufijo galo que se encuentra en el origen de un gran número de nombres modernos de lugar. Según las regiones, la fonética ha hecho evolucionar estas formas de manera diferente. Así, un Albiniacum (dominio de Albinius), ha derivado según los casos en Albigny, Aubigny, Aubigné o Alvignac. Se aprecia la importancia del papel desempeñado por los dominios señoriales en la Galia romana, al recordar que los nombres derivados en una formación acum, representan la vigésima parte del total de los nombres de lugar habitados en Francia. Ver, Anum.

