Lorica manica
o Manica. Tipo de protección del brazo, de hierro o de bronce, que por lo general constaba de catorce segmentos (o placas) de metal curvado y la superposición (doce segmentos más grandes y más cerca del final, dos). A veces eran de tela o de cuero envuelto con fuerza alrededor del brazo derecho, siempre con un relleno adecuado (fieltro) y anudado con cuerdas a lo largo del brazo y antebrazo. La manica tenía la misma función que realizaban las grebas en la pierna, protegiendo las espinillas. Así, el brazo que empuñaba el arma, más expuesto a los golpes del enemigo, quedaba protegido. Las primeras manicae eran más bien cortas, llegando hasta el codo. En el siglo I, eventualmente llegaban hasta la axila, protegiendo todo el brazo, desde el hombro hasta la mano. Formaba parte del equipo de los gladiadores romanos. Durante las guerras dacias, las tropas romanas utilizaron la manica, que llevaban con la lorica segmentada. Hay evidencias de su uso en numerosos relieves, por ejemplo en Tropaeum Traiani (Adamclisi, Rumanía) o en la Columna de Trajano en Roma. Ningún descubrimiento en diferentes parques arqueológicos puede identificarse con seguridad con una lorica manica, a pesar de que algunos fragmentos encontrados cerca de Newstead, en la romana Trimontium, podrían pertenecer a una manica. Otros descubrimientos en Luguvalium (Carlisle) y Rumanía han proporcionado nuevas pruebas de que la manica fue empleada por el ejército romano durante el siglo I, además de en las guerras de Dacia. Incluso una escultura en Alba Iulia, Rumanía, proporciona evidencias de la utilización de manicae en los siglos II-III.

