Ajimaas

Hijo del sacerdote Sadoq. Ajimaas y Jonatán (este último hijo a su vez del sacerdote Abiatar) fueron elegidos para ir a Jerusalén a recabar información sobre las intenciones de Absalón, para luego transmitírselas a David, que había huido al verse amenazado por la revuelta de Absalón. Antes de volver a reunirse con David, tuvieron que esconderse en un pozo, pero finalmente consiguieron hacerle llegar su crucial información, que hizo que David decidiera retirarse al otro lado del Jordán, atrayendo así a Absalón hacia su fatal destino. Tras la batalla, Ajimaas fue uno de los emisarios encargados de transmitir a David la noticia de la victoria de sus ejércitos, sin embargo, le fue imposible responder a la primera pregunta que le formuló David: si Absalón estaba a salvo. Sólo tras la llegada de un segundo emisario, el kusita, se enteró David de que Absalón había muerto.
 
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