Alcmeónidas

(Alkmaionídai). Una de las familias más importantes en la historia de Atenas. Su epónimo era Alcmeón, un bisnieto de Néstor que se había establecido en Atenas cuando la huida hacia el Ática de los Neleidas de Pilos tras el retorno de los Heráclidas. A partir del siglo VII a.C., la historia de los Alcmeónidas se vincula muy estrechamente a la de Atenas. En el año 632-631 era arconte Megacles y como tal reprimió el movimiento encabezado por Cilón, pero incurrió en sacrilegio al ejecutar a los partidarios de éste, y toda la familia fue condenada al destierro. El regreso se produjo al amparo de la amnistía decretada por Solón, pero con anterioridad a este hecho el prestigio de los Alcmeónidas había sido restablecido por Alcmeón, hijo de Megacles, vencedor en los Juegos Olímpicos y participante en la primera guerra sagrada (594), lo que le valió anudar estrechas relaciones con el oráculo de Delfos, que luego serían de gran utilidad para los intereses de la familia. El nuevo jefe de los Alcmeónidas, Megacles, hijo de Alcmeón, se casó con Agaristé (575), hija del tirano Clístenes de Sicione, y organizó en Atenas una fuerza política propia, conocida como los paralioi, en oposición a las facciones contrarias dirigidas por Licurgo y Pisístrato. Primero se alió con Licurgo contra Pisístrato (ca.560), pero al poco se cambiaron las relaciones, y la alianza con Pisístrato se selló con el matrimonio de éste con Coesyra, hija de Megacles. Sin embargo, tampoco esta unión fue definitiva, rompiéndose ca. 556. Cuando Pisístrato alcanzó definitivamente la tiranía, los Alcmeónidas sufrieron un nuevo destierro, pese a su matrimonio con la hija de Megacles. El sucesor de éste fue su hijo Clístenes, quien realizó una profunda reforma de la constitución. Regresaron hacia el 525, cuando Clístenes era arconte. A comienzos del siglo V a.C., después de Clístenes, el protagonismo de los Alcmeónidas fue ampliamente rebasado por otros personajes, pero su prestigio se mantuvo. Megacles, hijo de Hipócrates, formó parte de la oposición a Temístocles y sufrió el ostracismo en el 486. Su hija Deinómaca fue madre de Alcibíades, y su hermana Agaristé se casó con Jantipo y fue madre de Pericles.
 
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