Alejandro IV

"Aigos" (323-ca.311 a.C.). Hijo póstumo de Alejandro Magno y de Roxana, que nunca alcanzó el poder. Nació el año de la muerte de su padre y fue proclamado rey de Macedonia conjuntamente con Filipo III Arrideo, un tío suyo deficiente mental, pero se convirtió en un simple peón de las maquinaciones de los sucesores de Alejandro. Desde Babilonia fue conducido a Europa con su madre y los regentes Pitón y Arrideo. Eurídice, mujer de éste, se apoderó del gobierno, y expulsó a Roxana y a su hijo. Pero socorridos por Poliperconte, tutor del joven Alejandro, volvieron a Macedonia, hicieron dar muerte a Arrideo y a Eurídice y el gobierno fue puesto en manos de Poliperconte y Olimpia, madre de Alejandro el Grande. Él y su madre cayeron en manos de Casandro, gran enemigo de la casa de Alejandro, durante el asedio de Pidna en el 316. Antígono el Cíclope se sirvió del nombre de Alejandro IV en su intento de restaurar el imperio de Alejandro. Como consecuencia de ello, Casandro, que tenía confinados en Anfípolis a Alejandro y a su madre, mató a ambos.
 
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