Bíbulo

Marco Calpurnio (Marcus Calpurnius Bibulus) (siglo I a.C.). Su mujer era Porcia, la hija de Catón de Utica. Colega de César como edil (65), pretor en el 62 y cónsul (59), también con César como colega. Tanto Bíbulo como Catón, su suegro, fueron representantes de la encarnizada oposición senatorial a la política de César. En el año 59 Bíbulo se opuso a la lex agraria presentada directamente por César a los comicios, negando la validez y competencia legislativa a la asamblea. Ante su fracaso desplegó varias técnicas de obstrucción para impedir la aprobación de la ley: la obnuntatio, es decir, la observación del cielo con fines adivinatorios para impedir la celebración de las asambleas, la declaración de los días comiciales como festivos y. finalmente, el veto. Ninguna de estas armas hicieron sentir sus efectos ante la efectividad de la nueva coalición, el llamado "primer triunvirato", puesta en marcha. César presentó directamente sus proyectos ante la asamblea, incluso cuestiones de política exterior y de administración financiera. A la irrupción de Bíbulo en el foro, siguió una intervención de las bandas armadas de Vatinio, colaborador de César, lo que obligó a Bíbulo y a Catón, agredidos, a abandonar la asamblea, aprobándose así la ley. La coalición popular de los triunviros funcionó de nuevo con efectividad en el juicio de C. Antonio, el colega de Cicerón en el año 63, acusado por César y Licinio Craso por su irregular gobierno de la provincia de Macedonia, La importancia de la clase senatorial, al conocer la sentencia de culpabilidad, quedó puesta de manifiesto con la retirada de Bíbulo a su mansión privada, desde la cual, no obstante, siguió tratando de obstaculizar aquella política. En los años siguientes Bíbulo siguió colaborando con el Senado. Así, en el 52 consiguió superar las diferencias entre Pompeyo y la facción más conservadora del Senado al proponer el nombramiento de Pompeyo como cónsul sine collega, que el propio Catón apoyó y el Senado aceptó. En el 51 fue nombrado gobernador de Siria. A su regreso a Italia en el 49, iniciadas ya las guerras civiles, se puso a las órdenes de Pompeyo quien le nombró comandante de la flota. Escogió Corcira como base general no pudiendo evitar que César alcanzara el Epiro. Intervino con su armada en la célebre batalla de Dyrrhachion en la que debió morir (ca. 49). Cicerón alude a él en su Brutus como buen orador.
 
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