Carnéades

(ca.213-ca.129 a.C.). Filósofo de Cirene que estudió en Atenas con Hegesino. Perteneciente a la Academia y opuesto, por consiguiente, a las ideas filosóficas propugnadas por los estoicos y epicúreos. En algún momento antes del 155 sustituyó a su maestro como director de la Academia, justo cuando los atenienses lo enviaron a Roma en una embajada para protestar contra una multa impuesta a Atenas por cruzar el territorio de Oropo. Le acompañaron el estoico Diógenes de Babilonia y el peripatético Critolao. En Roma, sostuvo en diversas ocasiones el pro y el contra de las mismas cosas, y proclamó que lo justo y lo injusto eran sinónimos de útil y dañoso; estos discursos opuestos impresionaron mucho a los romanos. Catón el Viejo lo expulsó de la ciudad. En el 137 renunció a su puesto en la Academia y fue sucedido por un filósofo homónimo. Aunque no publicó nada, sus puntos de vista siguieron influyendo y fueron transmitidos por su alumno Clitómaco y referencias de Cicerón y Sexto Empírico. Es considerado como el fundador de la Tercera Academia o Academia Nueva, que sigue a la Academia Media de Arcesilao. Adoptó una línea todavía más escéptica que la de sus predecesores. Combatió al estoicismo, en especial las ideas de Crisipo, criticando en él los intentos de llegar a un conocimiento cierto a través de los sentidos y los esfuerzos por demostrar la existencia de Dios. Combate denodadamente todo dogmatismo y así llega a la conclusión de que nada se puede conocer con certeza. No obstante, pretende superar el escepticismo apelando a la posibilidad de elegir según el grado de probabilidad ofrecido por la experiencia. En la probabilidad distingue tres grados: el primero es la persuasión representativa simple (cuando diversas soluciones gozan de las mismas probabilidades); el segundo es la representación persuasiva no contradicha por una contraria y el tercero consiste en la representación persuasiva que haya sido objeto de examen muy particular. Cicerón, en sus tratados Sobre la adivinación y Sobre la naturaleza de los dioses, se vale de muchos de los argumentos de Carnéades en contra de la creencia en los dioses, las profecías y el hado.
 
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