Dentato
Manio Curio (Manius Curius Dentatus) (ss. IV-III a.C.). Prototipo del homo novus de la época, alcanza el tribunado de la plebe en el 298, destacando por su oposición a Apio Claudio el Ciego. Cónsul en el 290, pretor en el 283, cónsul en 275, en 273 y censor en el 270. Durante su primer consulado obtuvo una victoria decisiva sobre los samnitas que acabó con una guerra larga e intermitente. Ese mismo año, devastó la Sabina, que aún permanecía independiente y, conquistando las llanuras de Reate y Amiternum, llegó hasta el Adriático. Roma privó a los sabinos de su autonomía, repartiendo sus tierras entre los colonos y situando a prefectos designados por los pretores al frente del gobierno de sus ciudades. En el 275, durante su segundo consulado, Curio obtuvo un resonante triunfo sobre Pirro, que, partiendo de Apulia a través del Samnio, ofreció batalla a Roma. Curio obtuvo un triunfo de Samnitibus et rege Pyrrho, en el que se exhibieron por primera vez elefantes. Dentato dragó en parte el lago Velino y durante su censurado comenzó la construcción de un acueducto, el Anio Vetus, pero murió en el 270, antes de que estuviera terminado. Dentato tuvo fama de hombre frugal e incorruptible. Este personaje pertenece a un grupo de homines novi que durante el primer tercio del siglo III entraron a formar parte de la clase dirigente, pese a sus orígenes sabinos, campanos (como los Atiltii o etruscos (los Volumnii, los Ogulnii). Curio, retirado a su tierra natal, encarnó el ideal de la austeridad de los antiguos romanos. Fue muy admirado por Catón.

