El Siq
Tras unos 500 m de marcha por el Bab as-Siq, se llega a un punto donde el cauce se estrecha bruscamente y se transforma en el verdadero Siq, un desfiladero de 1.200 metros de largo, unos 100 de alto y apenas 8 ó 10 de ancho en algunos puntos, que conduce a Petra. Este corredor se formó a causa de las fuertes corrientes de agua que ocasionalmente lo inundaban y que le han otorgado un aspecto único. El inicio del Siq estaba señalado por un arco que hacía las funciones de puerta de ingreso. La audaz construcción se mantuvo en pie hasta 1896 en que cayó a causa de un terremoto. El Siq vuelve a ensanchar bruscamente al llegar al verdadero comienzo de la ciudad de Petra. Ver, Bab as-Siq.

