Anemurio

o Anemurion o Anemurium. Ciudad costera de Cilicia Traquea, al norte de la isla de Chipre. Estaba sobre una colina escarpada del suroeste de Cilicia, que marca la región más al sur de Asia Menor, frente a Chipre. Del nombre de la colina (latín, "anem"), la más meridional de la costa turca y del viento constante "urium" que allí soplaba, deriva el nombre de Anemurium. En el siglo XIII a.C. la población estaba regida por Mattuwada. un rey que dependía del soberano hitita Tudhaliya IV. Ya en la epoca helenística, se había construido en la acrópolis una fortaleza desde cuya alta torre se vigilaba el tráfico marítimo de la zona. Fundada como una colonia fenicia en el siglo IV a.C., aumentó su importancia en época helenística y romana. La ciudad prosperó en la época romana, gracias al puerto acondicionado en el cabo. Es mencionada por Plinio, Tito Livio, Estrabón y Tácito. Su importancia y bienestar económico se refleja en el hecho de poseer su propia moneda. El carácter del centro comercial estaba asegurado por su ubicación en el mar y por una carretera importante que, partiendo de la ciudad, entraba en el interior del país. De la presencia cristiana en Anemurio faltan datos históricos, pero debió de aparecer muy pronto una comunidad cristiana. En el siglo V, ya hay un obispo de Anemurio, sufragáneo de la cercana iglesia de Seleucia. Tras su destrucción por diversos pueblos invasores en los primeros siglos de la era cristiana, en 580 sufrió un violento terremoto. La ciudad fue reconstruida por los bizantinos, para volver a caer, con las incursiones árabes del VII, en el abandono y la ruina. Aún son visibles las ruinas de sus teatros, tumbas y murallas. Si apenas quedan restos de la antigua urbe, en cambio permanece casi intacta su necrópolis, con centenares de tumbas y mausoleos que asoman por la vegetación y trepan por una colina, adquiriendo el conjunto un aspecto de ciudad de los muertos. La mayor parte de las sepulturas de la vasta necrópolis de Anemurio tiene la forma de pequeños edificios-mausoleo, compuestos cada uno de antecámara, capilla y primer piso, este último a menudo cubierto con una bóveda de medio cañon. Todas las tumbas estaban lujosamente decoradas en su interior, y muchas de ellas conservan aún mosaicos y trazas de pintura al fresco. El paraje donde yacen las ruinas de Anemurio tiene algo de fantasmagórico. Hoy, a 6 km de Anamur, Turquía.
 
Volver