Borovo
El tesoro tracio de Borovo fue descubierto en diciembre de 1.974, cerca de un túmulo funerario. Consiste en tres ritones que acaban en prótomes de caballo, toro y esfinge; un recipiente con dos asas, en cuyo centro pueden verse las figuras en relieve de un ciervo atacado por un grifo, y un jarro de plata ricamente adornado con escenas relacionadas con el culto de Dioniso. El tesoro lleva los nombres del rey Cotis I y del artesano Etbeos.

